viernes, 23 de junio de 2017

Cómo afecta el calor en nuestros hábitos de sueño?

Monica Costa | Jun 22, 2017

Cualquier temperatura por encima o por debajo de los 18º-20º puede afectar a la calidad de nuestro descanso

El calor se ha apoderado del verano. Las temperaturas no bajan ni de día ni de noche y esto nos afecta en nuestro día a día, pero también en nuestra noche a noche. Sólo el 35% de los españoles, aproximadamente, tienen aire acondicionado y algunos, a pesar de tenerlo no les gusta utilizarlo durante la noche, por lo que la pregunta es doble ¿cómo afecta el calor a nuestro sueño? Y ¿qué podemos hacer para dormir mejor?
La temperatura adecuada para dormir es entre los 18 y los 20 grados y cualquier temperatura por encima o por debajo de estos parámetros puede afectar a la calidad de nuestro sueño. De este modo, en épocas de altas temperaturas nuestro sueño se vuelve más ligero y menos reparador puesto que nos vamos a ir despertando durante la noche.
Es por eso por lo que es importante seguir una serie de consejos que nos van a ayudar a dormir un poco mejor, a pesar del calor sofocante:
  • Prepárate antes, con una cena ligera y no muy caliente – que no haga subir nuestra temperatura corporal aún más. El calor deshidrata, por lo que es importante haber bebido bastante agua durante el día para llegar con el cuerpo hidratado y evitar despertarnos durante la noche con más sed. En todo caso, se recomienda beber al menos un vaso de agua antes de ir a dormir. Por supuesto, evita el alcohol que no ayuda a dormir.
  • Refréscate antes con una ducha de agua templada (mejor que fría porque el cuerpo reacciona subiendo la temperatura y a la larga produce el efecto contrario), tanto de cuerpo entero como solamente de pies y manos.
  • Prepara la cama con sábanas de algodón o lino que son más anti transpirables y darán menos sensación de calor. Usa también pijamas de algodón y amplios.
  • Prepara la habitación. Mantén la casa a oscuras, con las persianas bajadas durante el día y abre las ventanas por la noche para que corra el aire. Si ni así corre el aire, se puede usar un ventilador, pero nunca dirigido directamente a la cara y mejor usarlo a baja velocidad para que no haga tanto ruido
  • Usa soluciones innovadoras. Algunos ponen las sábanas (en una bolsa para que no se mojen) unas horas en la nevera para que se enfríen, otros ponen hielo delante del ventilador para que enfríe más la habitación, otros usan las bolsas deportivas de hielo para irse refrescando durante la noche
En todo caso, es importante no ponerse nervioso e irse a dormir cada día a la misma hora, siguiendo las mismas rutinas que ayudan a que el cuerpo se vaya preparando para el sueño. Es importante apagar los dispositivos móviles al menos media hora antes de ir a dormir y dejarlos apagados o en silencio durante la noche.
Cualquier rutina relajante, como leer un libro, escuchar música e incluso rezar, seguro que nos ayudaran a conciliar mejor este merecido sueño después de un día cálido y agotador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario