martes, 9 de mayo de 2017

Martes, 9 de Mayo 2017


Martes, 9 de Mayo 2017

CUARTA SEMANA DE PASCUA, AÑO I
JUAN 10:22-30
Amigos, en el Evangelio de hoy, Jesús nos explica porque sus ovejas lo escuchan y siguen. Lo hacen porque Él las guía a la vida eterna. Él dice, "Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás". La vida en el Cielo, donde "no perecerán jamás", es el lugar donde la muerte y la enfermedad no tienen poder sobre nosotros, donde vemos a Dios cara a cara.

El Cielo y la tierra están siempre conectados en la imaginación bíblica, es cierto. Pero el Cielo nunca debería estar reducido a la tierra, como si la religión fuera solo acerca de temas éticos terrenales, justicia social o bienestar psicológico. No, la fé cristiana es acerca del camino que nos conduce más allá de este mundo a una Jerusalém celestial.

Todo en la vida cristiana - desde el comportamiento ético, hasta la oración, la liturgia y las obras de justicia - todo ello tiene que conducirnos a un fin. Por ello, escucha la voz del pastor y síguelo adonde Él vaya.

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