lunes, 29 de mayo de 2017

Acompañar a María con el Santo Rosario

orar con el corazon abierto
ORAR CON EL CORAZÓN ABIERTO
Meditaciones diarias para un sincero diálogo con Dios

Último sábado de mayo con María en nuestro corazón. Pasamos las últimas páginas del mes dedicado a la Virgen. Unos días que hemos meditado su vida y rezado el Rosario. Tal vez muchos lectores no lo hayan hecho, pero es hermoso hacer una Romería a la Virgen, honrarla con nuestras palabras, repetir amorosamente los Ave María que tanto le agradan y poner a la Trinidad con el Gloria final como colofón de la oración mariana.
El rosario es mucho más que una oración. Es mucho más que la piedad que surge del corazón. El rosario es, en toda su esencia, la historia viva de Nuestra Señora, Madre de Dios y Madre de los hombres. Cuatro cuadros hermosos de su vida, de su historia de vocación a Cristo, de sus gestos de entrega al Señor, de la delicadeza de su servicio, de su compromiso con la voluntad del Padre. Es unir Su ternura con cada persona que lo reza y por cada intención que se pone en sus manos para que la eleve al cielo.

El rosario, rezado con profundo amor, nos adentra amorosamente en el Corazón Inmaculado de María, tan abierto siempre a las necesidades de los hombres. El rosario es una caricia de amor en cada palabra pronunciada. El rosario es un canto a María, alegre y cadencioso. Es la pedagogía de las enseñanzas de María pero también del profundo amor que Dios siente por Ella.
En el rosario el ser humano la toma de la mano y no deja de pronunciar alabanzas a la más hermosa de las mujeres.
En cada cuenta, el rosario se convierte en un auténtico milagro de esperanza, de entrega, de cariño, de correspondencia mutua. En el rosario nos hacemos uno con María. Nos hacemos portal y templo, anunciación y visita, cruz y pasión, luz y gloria. Nos hacemos fortaleza y esperanza, alegría y júbilo, misericordia y amor.
En el rosario llevamos a María en las manos pero también a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo. Con un rosario en la mano nada puede achantar nuestros pasos. Nada puede aminorar nuestras esperanzas.
Hoy sábado, último día de mes, si no has peregrinado hacia María, mediadora de todas las gracias, cabe la oportunidad de darle a Nuestra Señora la alegría del encuentro. ¡Todo tuyo, María!

orar con el corazon abierto

Un amigo de Jerez compartió conmigo hace unos días estas Letanías Jerezanas. Sirvan hoy como oración acompañando a la reflexión diaria:

Santa María
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las vírgenes
Madre de la Merced
Madre de Dulce Nombre
Madre de la Misericordia
Madre de la Gracia
Madre del Amor y Sacrificio
Madre de la Consolación Madre del Patrocinio
Madre del Mayor Dolor
Madre en la Soledad
Madre de la Piedad
Madre del Buen Fin
Virgen Inmaculada
Virgen de la O
Virgen de la Concepción
Virgen de la Encarnación
Virgen de la Candelaria
Virgen de los Dolores
Virgen del Traspaso
Virgen de las Lágrimas
Virgen de la Amargura
Virgen de las Angustias
Virgen del Desamparo
Virgen del Desconsuelo
Virgen de los Remedios
Virgen de la Confortación
Virgen del Socorro
Virgen de Loreto
Rocío de la Marisma
Blanca Paloma
Esperanza franciscana
Esperanza de la Yedra
Esperanza en la madrugada
Estrella de la Pasión
Perpetuo Socorro
Paz en la Aflicción
Guía de Caminantes
Refugio de los Desamparados
Fortaleza en el Dolor
Pilar de la Fe
Auxilio de los creyentes
Alegría de Jerez
Reina del Valle
Reina de las Viñas
Reina de la Plazuela
Reina del Monte Carmelo
Reina del Rosario
Reina de los ángeles
Reina de la Victoria
Reina de la Alegría
Reina de la Paz

No hay comentarios:

Publicar un comentario