sábado, 29 de abril de 2017

Sábado, abril 29, 2017



Sábado, abril 29, 2017


SANTA CATALINA DE SIENA, AÑO

JUAN 6:16-21
Amigos, en el Evangelio de hoy Jesús demuestra su autoridad sobre la naturaleza al caminar sobre el mar. El agua ha sido a lo largo de las Escrituras un símbolo de peligro y caos. En el comienzo mismo del tiempo, cuando todo era un espacio baldío sin forma, el Espíritu del Señor se movía sobre las aguas. Esto es un signo del señorío de Dios sobre todos los poderes de la obscuridad y del desorden. En el Antiguo Testamento los israelitas estaban escapando de Egipto cuando se topan con las aguas del Mar Rojo. Gracias a la oración de Moisés son capaces de atravesar en medio de las olas.

Ahora bien, en el Nuevo Testamento podemos encontrar la misma simbología. En los cuatro Evangelios encontramos una versión de esta historia en la que Jesús domina las aguas. La barca en la que van Pedro y los otros discípulos representa a la Iglesia, a los seguidores de Jesús. Se mueve a través de las aguas, y la Iglesia se seguirá moviendo a lo largo del tiempo.

Surgirán inevitablemente todo tipo de tormentas —caos, corrupción, estupidez, peligro, persecución. Pero Jesús se acerca caminando sobre el mar. Esto busca afirmar su divinidad: tal y como el Espíritu del Señor se movía sobre las aguas al comienzo de todo, de igual manera Jesús se mueve ahora sobre ellas.

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