lunes, 3 de abril de 2017

Lunes, abril 3, 2017


Lunes, abril 3, 2017

DÍA 34 DE CUARESMA
JUAN 8:1-11
Amigos, nuestro Evangelio del día de hoy nos habla sobre la mujer sorprendida en adulterio por los fariseos y los escribas. Imagínense dónde debían estar para haber sorprendido a esta mujer en el propio acto. ¡Menudo voyerismo y perversión la de estos hombres! Además, vienen en masa, con el terrible entusiasmo de una muchedumbre, y presentan el caso ante Jesús.

Ahora bien, ¿qué hace Jesús al ser confrontado por esta multitud violenta? En primer lugar, se pone a escribir en el suelo. Este acto misterioso de escribir podría indicar un listado de los pecados de cada una de las personas del grupo. Como dijera en otro Evangelio, “Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

Y luego dice, “El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra”. Jesús hace que dirijan su mirada acusadora hacia ellos mismos, donde realmente pertenece. En lugar de proyectar su violencia hacia el exterior contra un chivo expiatorio, deberían nombrar y confrontar honestamente la disfunción existente dentro de ellos mismos. Esta historia, como todas las historias en los Evangelios, es una prefiguración de la gran historia hacia la que estamos avanzando. Jesús será condenado a muerte por una muchedumbre que es movida por la violencia que busca un chivo expiatorio.

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