jueves, 20 de abril de 2017

Los feligreses sufragan el sepelio de Manuel, que pedía limosna a las puertas de Santa María Magdalena

Los feligreses sufragan el sepelio de Manuel, que pedía limosna a las puertas de Santa María Magdalena

«El Señor ha llamado a Manuel, en el día de su resurrección, para darle el descanso que aquí no ha podido tener», ha dicho durante su funeral el padre Julián Lozano, vicario de Santa María Magdalena y delegado de Medios de Comunicación Social de la Diócesis de Getafe
Manuel murió el mismo día que Jesucristo resucitó a la vida eterna. Su última noche la pasó en una habitación sufragada en parte por la parroquia Santa María Magdalena, de Ciempozuelos. «Manuel y un amigo –ambos de Guinea– me pidieron ayudar para pagar la habitación. Quedé con ellos el sábado para ir a ver al casero y darle el dinero directamente», explica Julián Lozano, vicario de la parroquia y delegado de Medios de Comunicación Social de la Diócesis de Getafe. «Les dije que tenían que ir al médico sin falta porque a Manuel no se le veía bien. Al día siguiente el amigo vino a buscarme de nuevo y me dijo que Manuel acababa de fallecer», cuenta el sacerdote.


Manuel era muy conocido en Ciempozuelos. Su color de piel y su gran corpulencia no pasaban desapercibidas. Lozano le conoce desde que llegara hace cuatro años a la parroquia de Santa María Magdalena, donde Manuel solía acudir a pedir limosna. «Aquí todo el mundo le conocía y le saludaba al entrar. Tenía problemas de salud y los Hermanos de San Juan de Dios le atendían gratuitamente. También acudía al comedor social de la Orden. Varias comunidades de religiosas le ayudaban con la factura del teléfono o le daban dinero para pagar la bombona. En Cáritas siempre se guardaba para él la ropa especialmente grande», explica Julián.

El Viernes Santo fue el último día que Cáritas encontró y pudo entregarle ropa adecuada. Dos días después, los médicos del hospital de Valdemoro no pudieron hacer nada por salvarle la vida y Manuel murió el Domingo de Resurrección a las 17:30 horas.

Ahora, la parroquia acaba de hacer su última obra de misericordia con Manuel, al que la comunidad parroquial le ha pagado el sepelio. «Por temas burocráticos, dejó de renovar el censo en Ciempozuelos y el Ayuntamiento no se hacía cargo del coste del entierro», explica el vicario de Santa María Magdalena. Sopesando las posibilidades, «varias personas de la parroquia se ofrecieron a hacer donativos para cubrir el coste» y finalmente ha sido la comunidad la que ha puesto el dinero que hacía falta.

Manuel no solo ha recibido atención material, sino también espiritual. Esta misma tarde, a las 16:00 horas, el padre Julián López ha celebrado un funeral en la parroquia al que han acudido 100 feligreses y cuya colecta se ha destinado para sufragar el sepelio.

«El Señor ha llamado a Manuel, en el día de su resurrección, para darle el descanso que aquí no ha podido tener», ha dicho el sacerdote durante la celebración, en la que también ha invitado a los fieles a preguntarse «qué más podemos hacer por los hermanos necesitados» y a «mirar a Jesucristo resucitado» para «que nos dé esperanza y consuelo».

José Calderero @jcalderero

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