domingo, 30 de abril de 2017

El camino de Emaús que lleva a la fe. Lc 24, 13-20.

El camino de Emaús que lleva a la fe. Lc 24, 13-20.

Comentario al evangelio.


La santa eucaristía se reviste con un pasaje conocido como: “los caminantes de Emaús”, estos personajes pueden ir describiendo la vida misma de muchos que caminamos y caminamos y no llegamos a algo concreto, no continuamos el camino, no se persevera en planes proyectos; el re-encuentro con Jesús va a cambiar todo, su vida adquiere nuevamente sentido y regresan para hacerles constar de que “Jesús está vivo”. Para el comentario que queremos desarrollar, tomaremos sólo 24, 13-20, los cuales se citarán en su total texto y posteriormente se hará el comentario más pertinente:
Lc 24, 13 Aquel mismo día, dos de ellos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, que está a unos diez kilómetros de Jerusalén.
Luk 24:14 En el camino conversaban sobre todo lo sucedido.
Luk 24:15 Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona los alcanzó y se puso a caminar con ellos.
Luk 24:16 Pero ellos tenían los ojos incapacitados para reconocerlo.
Luk 24:17 Él les preguntó: –¿De qué van conversando por el camino?
Ellos se detuvieron con rostro afligido,
Luk 24:18 y uno de ellos, llamado Cleofás, le dijo: –¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que desconoce lo que ha sucedido allí estos días?
Luk 24:19 Jesús preguntó: – ¿Qué cosa?
Le contestaron: –Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo.

Analizando y echando cuentas, no se puede negar que el hombre es verdaderamente complejo y predecible a la vez. Al paso de su vida, pasa por una serie de experiencias que supuestamente lo van haciendo madurar. Hay algo que por instinto hace: “buscar y buscar”, no se siente pleno, será que por eso que San Agustín decía: “que no había descanso hasta descansar en Cristo Jesús”. Con esa búsqueda, busca mejor trabajo, busca una escuela a su medida, busca esposa, amigos, ideales, realizar sueños, objetivos, es más hasta fe busca. Parece que los caminantes de Emaús caminan por caminar y van de regreso a su lugar de habitación, no queda otra cosa, su fe ha tenido un duro revés.
Emaús lugar de rutina.
Al parecer estos dos personajes, habitan en Emaús, tal, vez van de regreso después de los oficios de la pascua judía: 13 Aquel mismo día, dos de ellos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, que está a unos diez kilómetros de Jerusalén.
Es bien sabido que estos dos, no eran parte de “los doce”, pero eran parte de aquellos que empezaron a seguirle, ha creerle. A uno lo identifican como Cleofás; estos dos personajes serán una luz para los once que aun con su testimonio se niegan a creer, San Marcos narra: 11-12 Después se apareció con otro aspecto a dos de ellos que iban caminando por el campo.
Ellos fueron a contárselo a los demás, pero tampoco a ellos les creyeron. Primero María Magdalena les comunica que Jesús ha “resucitado”, ahora estos regresan a Jerusalén a contarles la experiencia que acaban de vivir y no les creen. ¿Qué necesitan estos para creer?, ¿acaso no caminaron 3 años con Jesús?
Rumbo a Emaús estos dos personajes van comentando los hechos ocurridos que fueron muy dramáticos, tristes y desalentadores no solo para ellos, sino para una multitud: 14 En el camino conversaban sobre todo lo sucedido. Al igual que mucha gente estos dos pensaron que verdaderamente Dios había respondido a su clamor, la situación de pueblo conquistado y disperso no era nada alentador, Emaús encerró una etapa de su vida y el surgimiento de aquel hombre llamado Jesús, cimbró a ese pueblo y ellos despertaron con una nueva fe y esperanza, esperanza que parecía diluirse repentinamente tras los acontecimientos.
Las oportunidades de la vida.
Según la experiencia del hombre, Dios va dando oportunidades en la vida para vivir plenamente el plan que Dios ideó para él, según hay que estar con los ojos bien abiertos porque el tiempo pasa tan rápido que ya de repente la vejez llego y no se logra nada, pasaron las oportunidades, se pasa sin luz y pena en la vida.
Estos caminantes están tan desconsolados, su esperanza había sido crucificada, la injusticia que se llevó acabo queda en el corazón. No es posible que los dirigentes del país fueron quienes lo hicieron todo, fue la mente maestra y los embaucadores de un pueblo que camina desorientado, sin pastor y que se dejo arrastrar por los dirigentes para participar en tal atrocidad, ¿volverán a su rutina o algo cambió en ellos?, pues Jesús responde inmediatamente a la rutina de estos personajes y a su desánimo: 15 Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona los alcanzó y se puso a caminar con ellos.
Sin saber, Jesús les brinda una nueva oportunidad de plenitud, y es que Jesús es así, brinda tantas oportunidades para ser feliz, realizarse, encontrara sentido a la vida que sería absurdo no ser feliz. Una madre veía sufrir a su hija que se había quedado sin trabajo y tenía muchos compromisos, lloraba, la madre le decía piadosamente: “Dios te va ayudar”, pero la chica con violencia hacía un ademan, parecía que culpaba a Dios de ese momento, la mamá insiste: cálmate, mira vamos a misa y vamos ofrecerla para que encuentres trabajo, la chica con coraje dijo: “yo no a misa”, esta chica pierde la oportunidad de regresar a Dios y amistarse con Dios a pesar de su sufrimiento, así es la situación de los caminantes de Emaús, van tan metidos en sus cosas de la vida, en la discusión, que el peregrino que se les ha unido es como sí caminara con ellos, aun que les puede cambiar su vida. No lo han reconocido.
Incapacidad de Dios.
Día a día Dios se hace presente en la vida del hombre, como proveedor, como Padre amoroso, como Padre vigilante, como Padre participante en las metas, como Padre creador. Unos vemos a Dios positivamente cuando se ha establecido una verdadera relación con él, cuando hay un encuentro con él, estos hombres se adherirán firmemente a él a pesar las vicisitudes de la vida. Hay otro tipo de hombre que basa su relación con Dios de acuerdo como le va en la vida. Tiene dinero, éxito en su trabajo, está contento y feliz pero nada más es sacudido tantito y grita, necesita que lo consuele Dios, Dios lo debe de conciliar y Dios se tiene que portarse bien.
Un buen grupo no quiere nada con Dios, no quiere depender de Dios, por eso vive como sí no existiera, es negativo ante la presencia de Dios y humanamente pone su mirada en el mismo hombre.
Los caminantes de Emaús están incapacitados, no ven a Jesús, no lo reconocen, aun a pesar de su religiosidad, de su piedad, hay incapacidad de reconocerle, va caminando con ellos: 16 Pero ellos tenían los ojos incapacitados para reconocerlo.
Jesús los ve actuar, los escucha, observa, ante la santidad de Jesús quien se puede sostener y sin embargo va caminado con ellos, es impensable quizá reconocer la figura de Jesús glorificado, el cuerpo entregado por los hombres para el perdón de los pecados ahora esta radiante, ellos vieron el guiñapo en que se había convertido Jesús, observaron el salvajismo del hombre que reflejaba el cuerpo de Jesús, pero estos caminantes como a muchos de nosotros se nos escapa la posibilidad de ver las maravillas de Dios.
Imagine, tanta gente privada de Jesús por el pecado, ¡eso que ya murió el pecado!, pero el hombre se niega a dejarlo morir, lo alimenta porque les gusta el efecto en su vida, es como su libertad en una cárcel, la incapacidad de ver a Jesús puede ser de tipo científico, de tipo experimental por una vivencia negativa de Dios o porque nos mostraron a un Dios distorsionado etc., el detalle, es que los de Emaús no lo reconocen, ¿cuál es el objetivo del evangelista al escribir este pasaje majestuoso?
Jesús lo cambia todo.
Jesús tiene que intervenir, vuelve a salir a su paso, toma de nuevo la iniciativa porque nunca podrán verle: 17 Él les preguntó: – ¿De qué van conversando por el camino?, está pregunta los hizo bajar a la realidad, estaban tan absortos en su conversación que les pareció e incluso, inaceptable el no saber de lo que platicaban, como sí todos deberían de saber lo que les acontece: 18 y uno de ellos, llamado Cleofás, le dijo: –¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que desconoce lo que ha sucedido allí estos días?
En realidad les dolió en el alma lo sucedido a Jesús, todo se desvaneció, al parecer sí le creyeron a Jesús en su mensaje pero ahora sin él uff, otra vez esperar y Jesús apuntala su pensamiento: 19 Jesús preguntó: – ¿Qué cosa?, nuevamente necesitan ubicar bien su sentimiento, su prioridad, sus inquietudes, angustias y le contestan: Le contestaron: –Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo. Ahora sí tiene sentido, ahora ya sabe que Jesús ocupa parte de sus vidas.
Para todo cristiano, Jesús es el punto en que gira toda su vida, es el motor de su vida, afecta todo su entorno: familia, trabajo, religión, aspecto académico, social etc.; se puede entender como muchos cristianos han aislado su vida de la religión, mientras están en el templo o en la asamblea, ¡Jesús es lo máximo!, fuera del recinto: ¡el mundo lo dirige!, no hay día que Jesús no se manifieste, pero la gente al reducirlo a la religión ve las cosas como fanatismo, ¿será por eso que Dios sacude seguido al hombre para que se acuerde que existe?
El camino a Emaús puede representar nuestra vida, un buen paso es que Jesús sea nuestro acompañante, pero mejor que converse con el hombre, pues así se va conociendo más y más con él, pero, lo extraordinario es que se dejará impregnar de él, porque aunque arde el corazón con Jesús, muchas veces necesitamos ver los signos para entender, que se caiga el velo de los ojos y este velo puede caer creyéndole a Jesús, teniendo fe en lugar de ser incrédulo.
Conclusiones.
El reto en el corazón:
1).- Mantenerse en el camino del catolicismo.
2).- Conocer más a Jesús mediante su palabra, catecismo, sacramentos etc.
3).- Ser testigos, regresar a contar lo que Jesús hace en su vida.
4).- Participar en la edificación de la Iglesia.
5).- Vivir mejor el evangelio.
6).- Creer que Jesús ha resucitado.
Un camino sencillo, pero efectivo, un camino de fe que va preparando un destino, ¿a dónde quiere llegar usted hermano?, ¿cuál es el lugar que busca?, ¿cree que Jesús pueda satisfacer su esfuerzo de esa caminata o solo camina por caminar a ver a dónde llega?, bienvenido a los retos de esta pascua.

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