sábado, 4 de marzo de 2017

Sábado, marzo 4, 2017

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, anteojos

Sábado, marzo 4, 2017

DÍA 4 DEL CUARESMA
LUCAS 5:27-32
Amigos, el Evangelio de hoy narra la sencilla pero a su vez magnífica historia de la conversión de Mateo, a quien Lucas llama Leví. Les invito a leer este episodio en Lucas 5:27-32 y que lo mediten durante esta semana, ya que esta historia trata sobre ustedes.

Hay una pintura espléndida a cargo del artista del Renacimiento tardío, Caravaggio, que retrata esta escena. Mateo aparece sentado en su puesto de recolector ataviado en toda la gala de la Italia del siglo XVI. Está rodeado de sus amigos ricos y de toda la parafernalia propia de la recolección de impuestos. Del lado opuesto a él se encuentra el Señor oculto bajo las sombras, quien estira su mano hacia Mateo, al tiempo que un rayo de luz cae sobre su mesa de recolector. Este gesto recuerda a la mano de Dios pintada en el techo de la Capilla Sixtina por Miguel Ángel, sugiriendo que la conversión se asemeja a una nueva creación.

Mateo señala con su dedo su propio pecho y dirige una mirada incrédula a Jesús, como si dijera, "¿Me llamas a mí? ¿a los que se parecen a mí?" ¡Sí! Jesús llama a quien desea, y Pablo nos dice en su Carta a Timoteo que quiere que todas las personas se salven. Incluso aquellos que nos sentimos a millones de kilómetros de él, quizá sumergidos en un estilo de vida que nos ha alejado de Dios, seguimos siendo llamados por Dios tal y como hiciera con este recolector de impuestos del siglo primero.



No hay comentarios:

Publicar un comentario