jueves, 2 de marzo de 2017

Estoy renunciando a quejarse de Cuaresma (y ya lo odio)

Crédito de la imagen: Alan Turkus.
Crédito de la imagen: Alan Turkus .
Cada Cuaresma, durante los últimos años, me he dado por vencido en las protestas.
Es liberador.
Y el alma de decisiones.
Y  dura .
El quejarse es una de esas cosas que simplemente no parecen muy cristiano.
Queja es el bálsamo del alma, dijo un santo nunca.
Y aunque un argumento bastante suficiente se podría hacer ese trabajo, uno de los personajes más famosos del Antiguo Testamento, era un quejica voraz fue, asimismo, reprendió duramente.
Por el  Todopoderoso , no obstante.
No, quejarse no sirve de nada. No resuelve los problemas, los derechos no hay errores, se mueve la aguja hacia adelante en la nada nada de valor. Se engendra ningún progreso.
El quejarse no hace nada para hacer que el demandante se sienta mejor, por lamentando una situación y lo que es peor.
Así que estoy renunciando a las protestas.

Pero si bien puede ser, como he dicho, un proceso alma de decisiones sino que también puede ser terriblemente difícil.
Debido a que se queja puede  sentirse bien . Queja puede salir todas esas cosas que hemos embotellado y nos molesta y puede sentirse bien a "conseguir que fuera de nuestro pecho", pero como escribe Francisco "queja Nunca nos ayuda a encontrar a Dios."
Hay algo mucho mejor para que: la oración.
Yo sugeriría, un poco la lengua en la mejilla, que una oración puede ser una especie de casi queja. Un primo o un tío. Algunas oraciones, como esos gemidos del alma que St. Paul escribe sobre, son casi tan cerca de una queja que se puede obtener, pero con una enorme diferencia.
La oración es la acción.
Una reclamación presentada ante un colega, un cónyuge, o incluso uno hecho en virtud de una respiración no hace nada para impulsar un cambio real. Esta es la diferencia entre una  acción y una  queja . Pero una oración en sí misma es una acción porque está dirigida a Dios.
Decir: "Fulano de modo en el trabajo es realmente conseguir bajo mi piel", es una palabra aparte de decir: "Señor, tal y así en el trabajo es realmente conseguir bajo mi piel."
Debido a un casi queja, dirigida hacia Dios, es una especie de grito de ayuda.
Una acción definitiva.
Y por lo que este tiempo de Cuaresma como me siento tentado hacia queja -como yo ciertamente seré una y otra vez, se necesitará toda la gracia de Dios puede reunir para que me ayude a dirigir esa energía hacia la oración y la acción.
Va a ser difícil. Pero ese es el tipo de cosas alma de decisiones Cuaresma fue hecho para; para hacer más espacio para Dios y menos espacio para mí (y mi larga lista de quejas).

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