viernes, 17 de febrero de 2017

HACERSE CARGO

pensando


Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
1 Timoteo 4, 16

Al ser humano le cuesta mucho reconocer sus propios errores y faltas. La mayoría de las veces cuando una persona es descubierta en alguna cosa indecente, deshonesta, oculta, en vez de reconocer y confesar su error, trata de derivarlo a otras personas. Le echa la culpa de todo a otros menos a si mismo. Esto no es nada nuevo.

En el Jardín de Eden, cuando Eva y Adán pecaron, Dios se dirigió primero a él y su respuesta fue: – Fue mi esposa -, Luego al hablar Dios con Eva, ella le respondió: -¡Fue el diablo!. Así es nuestra caracteristica natural: No reconocer nuestros propios errores.



El pasaje de hoy nos muestra que nosotros mismos somos los causantes de los problemas la mayoría de las veces.

Es muy fácil echarle la culpa a la gente, al pais, o al diablo, pero se necesita valentía para reconocer los errores propios.

Hay cristianos que son muy cuidadosos con lo que creen, son muy cuidadosos de la sana doctrina bíblica, pero son descuidados de si mismos.

Debemos aprender a conocernos y darnos cuenta que el mayor peligro no reside afuera sino dentro de nosotros, en nuestro corazón lleno de pecado y maldad.

Abramos los ojos en este dia y aprenda a conocerse a sí mismo como usted realmente es. Como alguien dijo: “Todo lo bueno que en mi veas fue la obra de Dios, en todo lo malo que todavia tengo El está trabajando para corregirlo”. ¡Tengamos cuidado de nosotros mismos!

Para recordar:
Empiezo a verme tal como soy y a cuidar de mí mismo.

Oración:
Señor ¡Guardame de mi mismo! Trabaja en mi para que pueda realmente ser todo lo que tú deseas que yo sea. Amén.

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